Casi todo el mundo que organiza una despedida en Salamanca piensa primero en la capea, y hace bien, porque es un auténtico planazo. Pero quedarse solo con eso teniendo delante la ciudad de Salamanca sería una pena.
Al caer la tarde la ciudad cambia: la piedra dorada de la Plaza Mayor se enciende, de los bares sale olor a jamón y el Tormes refleja el puente romano como si llevara ahí mil años. ¡Que los lleva!
Así que, si os toca preparar la despedida de un amigo o una amiga, quedaos con esto: la capea puede ser el arranque del día, pero la ciudad tiene mucho más para vosotros.
Tapas: la caña casi nunca viene sola
En Salamanca pedís una caña y con ella llega algo de comer sin que digáis nada. Es la costumbre, y para un grupo de despedida viene de perlas: picáis, cambiáis de bar y os habéis puesto las botas casi sin daros cuenta.
La zona que no falla es la calle Van Dyck, el barrio del oeste. Bar tras bar, cada uno con su especialidad, y los pinchos van desde la tortilla recién hecha hasta el revuelto de farinato, ese embutido salmantino que hay que probar aunque sea una vez. Si el grupo es grande, avisad antes en algún sitio y os guardan sitio; a las nueve de la noche aquello se llena.
Y para el que quiera algo más de sentarse, un buen jamón de Guijuelo y unas raciones en la zona de la Plaza Mayor son la forma perfecta de coger fuerzas antes de la noche.
El Tormes, el plan que casi nadie se espera
El río parte la ciudad en dos y es de esos rincones por los que la gente pasea sin más. Vosotros podéis darle otra vuelta. En el Tormes se pueden realizar actividades de agua muy divertidas, pasar por debajo del puente romano con la catedral asomando por encima y mucho más. O
Si preferís algo más tranquilo, un paseo por la orilla hasta el puente y una foto con la ciudad al fondo tampoco tiene desperdicio. Sea remando o andando, el Tormes os da el respiro perfecto entre la comida y la fiesta.
La noche charra, la que engancha
Salamanca es ciudad universitaria, y eso se nota en cuanto se hace de noche. El primer trago casi siempre cae en la Plaza Mayor, con el grupo entero y la plaza iluminada. De ahí, la marcha baja hacia la Gran Vía y las calles de alrededor, donde se mezclan los bares de copas con las terrazas.
Cuando el cuerpo pide más, las discotecas de la ciudad tienen su punto: algunas están montadas en antiguos edificios con siglos de historia, y bailar bajo esas bóvedas no lo hacéis en cualquier sitio. La noche aquí aguanta hasta que salga el sol, avisados quedáis.
Y si hablamos de la reina de la noche, nuestra cena espectáculo para despedidas en Salamanca es la jefa. Con cena, DJ con la mejor música, animación y un divertido photocall. ¡Y está en el centro de la ciudad!
Por eso, para Despedidas de Soltero y Soltera, Salamanca es la caña
Y es que es cierto… con años de experiencia en este tipo de eventos, desde Espectáculos Ruiz os recomendamos que si estáis pensando en hacer una despedida de soltero o soltera por la zona… Salamanca es una de las indiscutibles reinas.
Tenemos packs para despedidas en Salamanca listos y preconfigurados con las mejores opciones. Así os ahorramos la parte pesada de pensar… perderse entre mil reservas, cuadrar horarios,… pensar donde cenar. Vosotros solo tenéis que aparecer y disfrutar.
¿Tenéis alguna idea en mente o queréis que os asesoremos desde cero? Sin problema.
Contáctanos y os preparamos una despedida en Salamanca a vuestra medida, con capea o sin ella. !!!



